La La Land
Todo aquel que ama LaLaLand, ama la película por una razón particular, o por una combinación de estas.
Por el piano tan icónico de Sebastián, por los colores tan vívidos de los vestidos de Mía, por las hermosas puestas en escena en Los Angeles, o por cualquiera de las maravillas que tiene la película en sí.
Pero lo que diferencia a la obra del resto es que no es un romance idealizado, es uno totalmente realista. A mi parecer, ese realismo hace que uno al verla no ve solo una película, ve algo real, una historia, una anécdota, una tragedia.
Por si no quedó claro, amo LaLaLand. Amo todo lo que es, lo que aspira y lo que transmite.