

> *El otro día lloré; me sentí estúpida. Pero ¿sabes qué? A la mierda ese día. Es por eso que Dios, o quien sea, hace nuevos días. * Precious, eres implacable. Ni bien pasaron 15 min para dejarme en silencio durante el resto de la película, lo único que sonaba era mi llanto. Y aunque haya sido difícil de ver, fue sumamente necesario, porque quizá Precious no es real, pero todo lo que ella vivió sí lo es para miles de niñas. Una realidad que nadie conoce y que ni ellas reconocen. La madre es complicada. Obviamente es responsable de casi todo lo que atormenta a Precious, pero entender de dónde proviene es más enriquecedor que solo culparla de todo. Añoraba el amor, así como su hija, tanto que dejó que un hombre le arrebatara a su preciosa. Quería una familia, quizá porque no tenía una o porque le inculcaron la idea de que ese era su deber, que no valía más que eso, que era su "responsabilidad como mujer" sufrir. Las consecuencias de todo ello cayeron en ella, sí, pero como no se podía culpar, culpo a Precious porque era lo único que le quedaba. Y Clareece, Precious, oh Dios mío. A pesar de todo lo que vivió, nunca pensó en repetirlo; cuidó a sus hijos con el amor que le quedaba. A pesar de que solo conocía eso y que no entendía del todo, sabía que ella podía más y se atrevía a hacerlo. Cuando entró a la clase por primera vez y se sentó hasta enfrente, cuando habló en lugar de quedarse callada como le decía su madre, cuando escribía y leía aunque le costara muchísimo, aunque cada segundo de su existencia fuera difícil, seguía adelante; hasta que logró ver su reflejo por primera vez, y era ella. Preciosa, el amor no te falló. Nunca llegó a ti en primer lugar; quienes debían amarte fallaron, pero ahora hay quienes te aman de verdad y espero, de verdad ruego porque así sea por el resto de tu vida. Al igual que a todas las niñas preciosas de allá afuera.

Que aura se carga el correcaminos


Otra muestra de que la maldad solo puede parar cuando el cómplice que se beneficia de ella así lo decide.