
para aprender el arte del olvido un símbolo, una rosa, te desgarra y te puede matar una guitarra

bear just wanted to eat that puh but nikki kinda misunderstood the memo

lit me engañaron hasta a mí osea son los goats

marty supreme es incomprendido. no el personaje, no lo que representa, sino la propia película y lo que intenta mostrar. esta película ha sido criticada principalmente al ser interpretada por muchos como una apología al hombre buscavidas apasionado. sin embargo, es una clara crítica a un sueño americano egoísta, ególatra, egocéntrico y todos los “egos” que se pueden pensar. marty solo piensa en marty durante todo el filme, y ni siquiera en marty, sino en el marty que quiere proyectar. no obstante, ese marty cada vez es un ideal más lejano e inalcanzable, un sueño que no va a conseguir. siempre será ese americano que se humilla a sí mismo con su prepotencia por delante, como se ve en el final cuando se desploma en el suelo, aparentemente satisfecho, mientras el público lo mira con relativo desinterés. marty vuelve a casa teniendo que afrontar la verdad que ha dejado atrás en el camino de perseguir su ambición: una mujer embarazada y su propio hijo. hasta este momento, ambos lo han preocupado entre poco y nada, y de la nada rompe a llorar al escuchar el llanto de su recién nacido. no interpreto sus lágrimas, mejor dicho no quiero (porque arruinaría tanto al personaje como a la película) como unas lágrimas de cariño y genuina emoción, sino un recordatorio por parte de su cuerpo de: has fracasado, esta es tu vida, no hay nada que puedas hacer. marty no es un mártir, un ejemplo a seguir ni un ídolo a imitar, sino un recordatorio de que hay que mantener los pies en la tierra, porque uno no vive ni aprovechándose de los demás ni a base de sueños. la vida es dura, y hay que agarrarla con ambas manos.

i think we are just going to have to be secretly in love with each other and leave it at that, richie