The Lunchbox
"Sometimes the wrong train can take you to the right station"
The Lunchbox es melancólica y encantadora.
La relación incidental entre Ila y Fernandes consigue cautivar gracias a su humanidad y calidez. Porque sí, a pesar de ser dos personas que no se conocen y solo se logran comunicar mediante cartas, podemos sentir ese momento íntimo que comparten a través de sus palabras, memorias y vivencias cotidianas. La intimidad es más que presencia corpórea; implica apertura personal. Radica en cuánto de nosotros compartimos con alguien más, cuánto conversamos, cuánto dialogamos, cuánto escuchamos.
De esta forma, la película nos recuerda que, independientemente de la edad, la compañía pasa por compartir nuestro lado más personal, incluso en lo más cotidiano. Así, me quedo con una frase de la película que lo resume perfectamente: "I think we forget things if we have no one to tell them to".