Marty Supreme
He ido a verla con unos amigos y hemos tenido opiniones bastante diversas entre nosotros, en mi caso, la película me ha encantado. Desde los planos cerrados, en los que puedes llegar a ver los poros de la piel de los actores, hasta una banda sonora repleta de joyas del pasado: Tears for Fears, Alphaville, New Order e incluso Public Image Ltd. con su canción The Order of Death, un título que llevo años pensando en tatuarme, como hago con cualquier canción con la que me obsesiono durante varios años.
Este mismo director nos trajo Uncut Gems y, a simple vista, pueden parecer dos películas muy similares: ambas giran en torno a un protagonista carcomido por la codicia. Sin embargo, donde Uncut Gems apostaba por un ritmo frenético, casi asfixiante, Marty Supreme se permite bajar revoluciones y observar más de cerca a su personaje. Aquí la tensión no nace tanto del caos como de la intimidad.
El protagonista ya no es una caricatura diseñada para agotarte, sino alguien más humano y reconocible, cuyas decisiones están marcadas no solo por la ambición, sino también por la inseguridad y la necesidad de sentirse validado. La cámara, siempre tan cerca, no persigue: se queda, incomoda y obliga a mirar. Incluso el final deja un poso distinto, menos devastador y más melancólico, una tristeza silenciosa que se te queda encima al salir del cine.
Para mí la película se resume en esta frase:
~Humble yourselves before life humbles you~