


Una colaboración interesante En este documental se lleva a cabo una colaboración curiosa, ellos dos no se conocían en persona pero ya habían visto sus trabajos y sobra decir que eran fans mutuos. La mayoría de películas de Varda que he visto tienen ese aire de intimidad y comparándolo con el trabajo de JR se podría decir que comparten ese amor por el arte y por lo cercano. En este documental nuestros protagonistas y ahora amigos se encargan de ir por toda Francia para tomar fotos de personas comunes y retratos del entorno. De cierto modo combina la sensibilidad humana, la memoria y la mirada artística. Al final del día como la mayoría de su filmografía se encarga de celebrar la vida cotidiana, demostrando algunos contrastes. El retrato fotográfico que hace JR se convierte en un acto de reconocimiento y dignificación. Al retratar a los rostros anónimos de campesinos, trabajadores, mujeres de puerto o habitantes rurales, la película pone en valor lo común, lo invisible, lo que no suele figurar en el arte ni en los medios.Varda y JR muestran cómo una imagen puede transformar un espacio y también cómo el arte puede devolver identidad y memoria a quienes el tiempo o la sociedad han marginado. Varda enfrenta en esta película su propia fragilidad física (su vista se está deteriorando) y la inminencia del final. Hay una ternura particular en cómo el documental equilibra el deseo de seguir mirando (hacer cine, viajar, crear) con la aceptación de la pérdida y la finitud.Las imágenes de los retratos, que se borran con la lluvia o el viento, simbolizan la impermanencia de la existencia y del arte mismo. A diferencia del arte elitista, JR y Varda defienden un arte público, compartido, espontáneo. Los murales no se guardan en galerías; se viven en las calles, entre la gente. El proceso creativo ocurre en comunidad, convirtiendo el arte en acto de comunicación, juego y afecto. Varda mantiene su estilo híbrido, entre el documental y la poesía visual. No busca objetividad: la película es consciente de sí misma, con momentos de humor, montaje juguetón y secuencias oníricas.

La película trata sobre un carpintero con la vida perfecta, una esposa hermosa que lo ama y dos hijos. Ningún aspecto de su vida flaquea, no habría razón para hacer lo que hizo. Al entregar el correo él se encuentra con una chica de la que se enamora de inmediato. Durante toda la película se ven a escondidas y no es hasta que la esposa lo descubre que en vez de tomárselo con furia cae una profunda depresión y se quita la vida. Creo que es diferente a cualquier historia que se haya contado en el sentido de que no hay malicia realmente en buscar a la otra chica, si es verdad que está engañando a su esposa pero en ningún momento lo hace por que ya no la ame o la trata diferente en comparación a su amante. Es difícil ver la visión de Varda aquí, no es de extrañar que su perspectiva del amor sea más amplia, después de todo es francesa. Visualmente la película es preciosa, por momentos recuerda a pinturas impresionistas con imágenes borrosas y muy coloridas de parques llenos de flores. La infidelidad es algo malo pero no por que exista el amor entre mas de dos personas si no por ocultarlo y no ser transparente, el engaño es lo que hace terrible el acto. Me cuesta creer que el ser humano es poligámico , al menos en el sentido sentimental. No tenemos el RAM suficiente para ese tipo de amor aunque el protagonista diga lo contrario nunca me logro convencer de eso y de verdad trate. Somos individuos y si muchas veces se nos complica amarnos a nosotros mismos imagina el amar a otro ser, amar de verdad es quitarte un pedazo de ti (un gran pedazo) y entregarlo a la otra persona sabiendo que la otra persona hará lo mismo. Me declaro ignorante ante la interpretación, no se si Varda quería demostrar que el ser humano puede amar a mas de uno pero la sociedad se lo impide de cierta manera, o si es una critica a los hombres directamente con lo egoístas que pueden ser al no considerar a su pareja antes de ser infieles. Me inclino mas por la segunda opción, el problema es que todo se vuelve trágico con el suicidio de la esposa y de repente esperanzador con la construcción de la nueva familia. O el protagonista era un maldito egoísta o de verdad era una persona única que podía amar con intensidad sus dos vidas.