Before Midnight
En honor a a junio 16, decidí perderle el miedo a está película. (Aviso de trauma dumping).
Las primeras se veían tan distantes porque de alguna forma si resuenan bastante con mi perspectiva de una conexión verdadera e íntima con una persona, seguía presente en mi cabeza que para lograr eso debía ser alguien muy especial a la hora y lugar exacto.
Sin embargo, esta tercera es un amor que he visto desde que tengo memoria, me trajo recuerdos de estar encerrada en mi habitación pensando quien de mis padres tenía la razón, tener el mismo pensamiento que mi mamá jodia mucho a mi papá, pero al hacerme mayor, ya la conversación tiene muchas capas que me hacen preguntarme si alguna vez si hubo amor en este matrimonio. Escuchar a celine con las mismas palabras que alguna vez mi mamá pronuncio, sentir esa impotencia de evitar decir cosas hirientes, de pensar que si me entrometia podía cambiar algo pero la verdad es otra. La verdad es que el amar, termina siendo un contrato, dónde soltamos partes de nosotros mismos para el otro, nos podemos llegar hasta desconocer al vernos en los ojo del otro.
Cuando el orgullo se interpone, cuando los hijos, la autonomía, la monotonía y el dinero toman su lugar en el medio, eso que conocemos como el otro, se desvanece en el pensamiento de uno. De forma que, el amar ya no funciona como motor de unión, sino cómo obligación.
Esto es un documental de la vida junto a tu alma gemela. Humanos imperfectos dentro de un amor imperfecto que pudo o no haber sido el indicado.