
irreverencia fáustico-operística en clave post pop?? artefacto desbordante. solo una época que aún creía en el Arte Total se permitiría engendrar una criatura así de sublime, ridícula, sensible y genuina a la vez. por esto existe el musical, y por esto se inventó el cine. por el horror cómico! por la vanguardia clasicista! por el derecho a la hipérbole!

cuento de hadas psicodélico neoyorkino, entre fondos fucsias y caligrafía gótica... fantasía. pensaba que *Money, Money* era mi territorio espiritual, hasta que la ultraestilización gélida de Rich Man’s Frug se me revela como el epítome del 60s mod fashionista extravaganza, frente al resiliente corazón abierto de la pobre Charity… tan hilarante como vulnerable, otra que sufrió más que Jesucristo, pero en un punto de absurdo que no he visto jamás. Bob Fosse, the man you were…


que esta divina decadencia le ganara el Oscar de dirección a El Padrino… justicia poética. donde este la verdad del artificio frente el colapso, que se quite el realismo sucio. perfección formal, cohesión tonal. ver el retrato de Sylvia von Harden cobrando vida en el mismo plano liminal que el maestro de ceremonias… full body chills. cuando el horror deja de golpear la puerta para sentarse en primera fila, el cinismo de *money money* es el único idioma que queda. Cabaret te querré siempre Siempre serás mi primera gran cacería cinematográfica por los oscuros rincones de internet, un hallazgo que siendo un completo infante, se sintió cai como ver una snuff movie.