Big Fish
Hermosa en todo el sentido de la palabra.
Me la recomendó un psicólogo que tuve en verano y no me atreví a verla hasta ahora, me cautivó y me hizo creer más en que ser buenas personas y genuinas impacta positivamente en nuestro alrededor, pero también a nuestro corazón y nuestra alma. El amor puro es extraordinario.
Ewan McGregor lo es todo en esta película como Ed Bloom, me pregunto si algún día un hombre me amará al igual que Edward lo hizo con Sandra.
La escena de los narcisos es de los planos más preciosos en el mundo del cine y adoro la creatividad del filme.