Rope
Es como si Lord Henry (Rupert) viese las atrocidades de Dorian Gray (Brandon) en el siglo XX con un compañero o amante. Es una película que trata los vínculos socioafectivos masculinos y superpone al superhombre de Nietzsche o de Dostoyevski. La reflexión final, una mierda. Producto de quien solo predica. Bastante pobre. Nada novedosa una vez leída Crimen y castigo. Cabe admitir que la atmósfera es demoledoramente angustiante y, pese a su corta duración, parece ser mucho más larga debido a la cantidad de suspense creado. Creo que Tarantino se centró en el personaje de Rupert para crear al general en Malditos bastardos, aunque este nuevo personaje lo sobrepasó con creces. Una película propia, seudosacada de una trama que podría nacer de una nouvelle de los años 50 o 60, a la que le faltaría toda la novedad filosófica para ser considerada un clásico.