Perfect Blue
Perfect Blue
Es de esas joyas que te vuelan la cabeza y te van a dejar pensando días, semanas o meses.
Logran muy bien meterte de lleno en la confusión de Mima que llega un punto en el que ya no sabes qué es real y qué no, lo cual la hace súper intensa. El score le suma un montón a la atmósfera inquietante, y aunque puede ser complicada de entender (sobre todo el final), justo ahí está lo que la hace tan especial.
Visualmente también es una locura, cada toma está pensada para hacerte sentir incómodo o confundido, y el contraste entre lo cotidiano y lo perturbador está increíblemente logrado.
Por películas como esta estoy convencido de que las historias escritas por japoneses son de lo mejor que hay en la industria.
Esta joya no solo te atrapa, sino que te deja con tantas dudas y reflexiones que, la neta, le da mil vueltas a películas como Inception.
#1997