

La segunda vez se disfruta (llora) más



**Puntuación: 3,75 - 4 / 5.** Después de meditar bastante tiempo si ir a verla e investigar de qué trataba, ayer por fin me animé a ir al cine sola al salir del trabajo. Iba pensando que iba a ser peor, sobre todo por ciertos prejuicios al ser una película de Los Javis, pero la verdad es que me ha sorprendido para bien y me ha gustado bastante. **Ambientación, rigor histórico y actuaciones.** Uno de los puntos más fuertes es la recreación de la España franquista y de la época. Acostumbrada a ver auténticas barbaridades históricas en otras producciones, aquí la puesta en escena, las costumbres, la jerga y la forma de hablar son muy fieles a la realidad. Mención especial merece Penélope Cruz: me ha encantado el acento madrileño que le pone a su personaje, porque recuerda muchísimo a la forma de hablar de las películas madrileñas antiguas que tanto me gustan. **Enfoque político y tratamiento de la Guerra Civil.** Al estar producida por personas de izquierdas (Los Javis), iba mentalizada para encontrarme una película muy centrada en la política y totalmente inclinada hacia el bando republicano. Para mi sorpresa, ha sido mucho más equilibrada de lo que esperaba: * *La política no es el eje central:* Aunque evidentemente hay crítica al franquismo en ciertos momentos, la trama no gira exclusivamente en torno a la política ni cae en el maniqueísmo clásico de "nosotros éramos los buenos porque sí" que tanto abunda en el cine español (motivo por el que a mi padre y a mí, que nos gusta mucho la historia, siempre nos ha gustado más ver documentales o películas extranjeras sobre la Guerra Civil que ofrezcan una visión más imparcial). En una guerra civil cada bando lucha por sus intereses y en ambos se cometen atrocidades, a diferencia de conflictos con un enemigo claro como sería la Segunda Guerra Mundial. * *La represión de la homosexualidad:* El tema de la reclusión de la homosexualidad y el travestismo está muy bien tratado y acorde a la época, sin sentirse como un ataque desmedido únicamente hacia el bando nacional. Al fin y al cabo, era una mentalidad propia de aquel tiempo en general, ya que no solo los conservadores del bando nacional estaban en contra, sino también por parte de los comunistas y fascistas. * *El único contraste ideológico evidente:* El único momento donde sí se nota una crítica muy marcada hacia la indiferencia del bando nacional ante la muerte es la escena en la que corren desnudos por la playa con bengalas de fondo (con una estética casi de videoclip homoerótico) celebrando mientras fusilan a unos republicanos. Aun así, no me parece algo para escandalizarse; viniendo de donde viene la película, se entiende esa representación, igual que si alguien de derechas hiciera una película mostrando al bando republicano celebrando mientras otros queman iglesias o vi*lan monjas (cosas que también ocurrieron). **Las tres historias y el desarrollo de la trama.** Aunque la película dura dos horas y media, no me habría importado que llegara a las tres horas para darle un poco más de "chicha" y profundidad a algunas tramas: * El romance entre Sebastián y Rafael: Me faltó un poco más de desarrollo emocional. No me refiero a escenas explícitas, sino a conversaciones más profundas que justificaran mejor cómo llegan a estar tan enamorados y el dolor de que uno tenga que matar al otro. Se entiende la situación, pero se queda algo superficial (más allá del típico comentario de que se enamoran "porque están buenos"). * *La inspiración de La bola negra:* La historia del primer chico, en quien se inspiró Federico García Lorca para su obra, también se me quedó un poco escasa y me habría gustado que profundizaran más en ella, que hubiera más diálogo. * *La trama de 2017:* Iba con pocas expectativas respecto a esta parte y, curiosamente, ha sido la que más me ha gustado y la que se siente más completa, en parte porque bebe de las otras dos historias anteriores. **El homenaje a Federico García Lorca.** Sabiendo que la película nace como un homenaje a Lorca (a quien a menudo se ha colocado como icono gay de la izquierda), siento que dentro de la propia trama el homenaje se queda algo corto o simplificado. En concreto, cuando el protagonista de 2017 habla con la experta que estudia al autor y ella comenta que empezó a investigarlo porque su hermano era gay, se me hizo una excusa muy pobre. Reducir a Lorca a la etiqueta de "el poeta gay" chirría bastante, porque Lorca era muchísimo más que su orientación sexual. Es una crítica constructiva porque, en general, la película me ha gustado mucho y sin duda la volvería a ver (quizás aproveche la Fiesta del Cine la semana que viene para fijarme mejor en los nombres y detalles). Para mí no es la obra maestra definitiva ni la mejor película de la historia del cine español —por gusto personal, sigo prefiriendo el cine de J.A. Bayona—, pero dentro de todo el cine español que he visto, está francamente bien y entra directo en mi top junto a las películas de Bayona.