Aftersun
"Nunca pense que llegaria a los 30"
Vuelvo a "esto" que es una pelicula tristisima sin decirte expresamente que lo es, esta pelicula te exige ver mas de lo que pueden ver tus propios ojos para verdaderamente entenderla. La película nos cuenta los recuerdos fragmentados de una hija que intenta entender quién era realmente su padre.
Paul Mescal entrega una actuación contenida y espectacular como Calum, un joven padre que oculta su tristeza, pero está en todo lados: en cómo evita la cámara, en cómo fuma a escondidas, en cómo baila con una desesperación silenciosa.
La joven Frankie Corio, en su primer papel, es una revelación. Su Sophie es curiosa, intensa, viva. Y aunque no entiende todo lo que ve, lo siente. La química entre ambos es tan auténtica que parece realmente que son padre e hija
Wells no nos da respuestas ni explicaciones fáciles. Aftersun es más sensorial que narrativa. Se cuenta mediante gestos, miradas, música noventera y silencios largos que dicen más que mil palabras.
Con una fotografia perfecta, con planos como el de la playa que es un deleite y la escena de Under Pressure que es increiblemente triste, ya no puedo escuchar esa cancion igual que antes.
En definitiva Aftersun es una de esas películas que te acompañan mucho después de haber terminado. Una obra íntima, madura y profundamente conmovedora sobre la memoria, la paternidad, y lo que dejamos sin decir.