The Hateful Eight
No es perfecta por ese inicio un tanto lento, pero como siempre con Tarantino ni se nota, porque la película es humorística, sangrienta y adictiva. Amo su cine, y aquí no decepciona. La banda sonora es otra cosa increíble (como en todas sus obras), y esa trama llena de tensión y traiciones te deja clavado hasta el final. Otro viaje salvaje del maestro que confirma por qué lo amo.