


Realmente veo de donde viene todo el hype de Sinners, a este filme lo hicieron gente que de verdad aman el cine y su cultura. Tiene una puesta en escena estructurada y coreografiada con un alto nivel de producción. El manejo de la cámara está sumamente calibrado, con planos secuencia frescos y visualmente ambiciosos, es realmente una locura la manera en captan los planos abiertos, ligeramente difuminados con respecto al horizonte. Todas las escenas transcurren con una fluidez bastante lograda, aunque apresurada a momentos y la ambientación realmente te transporta a formar parte de esta épica. Porque esta película es una épica, te mueve totalmente. Está llena de sentimiento, de música que va más allá, que trasciende la pantalla, porque los blues se crearon para el alma. Sinners no cae en pretensiones, pero tampoco es perfecta. El guión es la parte más débil, toma conflictos de la historia negra más por la superficie, y aunque la misma película te encamina a reflexionar más allá de la metáfora inicial, realmente la trama y los diálogos se encuentran en cierto desbalance con el nivel de todo lo demás en esta obra. Las actuaciones, aunque constan de algunas interpretaciones infalibles, el elenco en general no falla en poseer un sentimentalismo más bien mecánico, no conmueve con la intimidad de los personajes de la manera en que sí lo hace en respecto a lo cinemático. Hablando ahora de lo consta la trama. A nivel conceptual, es una innovación bastante intrigante. La mezcla de géneros fue realmente en lo que más destacó a nivel historia, y a nivel mediático. El final de Sinners parece ser una composición muy fragmentada. En un principio tenemos la escena épica y sentimental de Smoke, que se ha hecho victorioso frente a los miembros del kkk y encontró consuelo reuniéndose con Annie y con su hija en lo que entendemos como un cielo. Pero luego nos encontramos con otra secuencia poscréditos, donde el foco está en Sammie y Stack, y hay una reflexión de la que realmente me gustaría hablar, y fue para mí, el momento más emotivo y dónde más peso tuvo el mensaje que querían dar. “just for a few hours, we was free” El cristianismo fue un adoctrinamiento impuesto a las comunidades negras con el fin de mantenerlos dóciles. Apartándolos de su propia cultura y creencias, negándoles incluso la libertad espiritual. Por eso la escena en la iglesia resulta tan significativa, la decisión de no soltar su guitarra, de no abandonar a los suyos y al blues. De aferrarse a aquello que ellos mismos crearon y que no se les fue impuesto. Esa es la única libertad posible, la libertad que pudieron robar por un rato. Por eso son pecadores, porque para ellos no hay manera de ganarse o siquiera mantener esta libertad dentro del orden que los oprime, no tienen otra opción que crear momentos fugaces, de cuerpos, sudor y euforias. Aunque esta historia presenta a un ente sobrenatural como el villano correspondiente a la narrativa, el verdadero mal siempre será el racismo, el desprecio y la explotación. Y eso es lo que más se mantiene en el tiempo, mientras siga existiendo el privilegio opresor y mientras siga existiendo gente que no hace nada al respecto.

*No me podés negar que esta película te sitúa en una situación emocional equivalente a inhalarse unas cuantas líneas de cocaína, y puede o pegarte mal o ser un éxtasis inmediato.* Todavía recuerdo agosto, cuando A24 publicó el primer tráiler y por más boludo que parezca, desde ese momento sentí que me hablaba a mí, y ahora sé que de alguna manera nos habla a todos. Escuchar los primeros segundos donde sonaba Forever Young de fondo y ver al final, escrito en letras grandes “DREAM BIG”, me dejó expectante y desde ese momento supe que me iba a pegar de una u otra forma, sin importar las vueltas que le diera a ese mensaje. Este filme va demasiado a los extremos, busca en sí misma valerse de varias interpretaciones y en cada una de ellas funciona, cualquiera menos ir a lo tibio o a lo fácil de tragar. Cualquiera puede odiar el personaje principal o por el contrario hacerse un ídolo de él. Pero decir que su mensaje no tiene impacto me parece demasiado vago como para ser una absoluta verdad. Marty Mouser, interpretado con una actuación demencial por parte de nuestro queridísimo Timothee Chalamet, un hombre egocéntrico, que está convencido de su lugar en el mundo, y sabe que ese está mucho más arriba que el de cualquiera. Pero no podés enojarte del todo con él, porque en sus aires de grandeza, tiene algo con que defenderse; el talento de Marty Mouser es casi tan grande como su ego. ¿Cómo podés negarle su sueño a alguien que lo persigue tan vehementemente? Aunque la gente a su alrededor parezca pagar por cada paso que dé hacia él. Para Marty la vida sólo va hacia adelante, rechaza cualquier tipo de normalidad, cualquier estancamiento hacia lo ordinario es un obstáculo del que debe remediar o huir. Y vos querés que el gane, porque en medio de su sudor y su ruina, lo acompañaste, y sentís su victoria como la tuya. Marty Supreme es para el soñador que vive corriendo tras algo que todos le dicen que deje, pero también es para el pobre, para el trabajador que se quedó sin ni un pedazo de la torta. Es un exponente de el daño que la burguesía le ha hecho a lo que entendemos hoy como meritocracia. De la élite que crea un espectáculo y te castiga si no participas en él. El contexto político de un Estados Unidos aún con las tensiones y el antisemitismo de una segunda guerra mundial que aún se siente como reciente en la sociedad, convierte cada victoria en un hito nacionalista, y el común vuelve a ser soldado del que puso la plata para quedarse afuera y mirar. Por eso la victoria final es tan importante, no es gloriosa; no hay un premio, por el contrario, más consecuencias se suman para perseguir al protagonista. El mundo la mirará como un berrinche sin recompensa, no la reconocen como victoria porque el riesgo fue demasiado y la ganancia inexistente. Pero para Marty fue una victoria personal, se probó a sí mismo aquello por lo que tanto se estuvo mofando, él era el mejor. Y ahora era un hecho, él no jugaba con las reglas de nadie y aunque volvió con las manos vacías, la vida le dio una segunda oportunidad, algo por lo cual buscar redimirse. Al fin el había creado algo que le exigiría desinterés hacia sí mismo. Es el comienzo de un camino hacia la dignidad de un hombre que vivía por el ego. Claro que no es una película perfecta, la dirección por sobre todo llega a ser demasiado desordenada, el tercer acto tiene mucho menos peso que el segundo y el primero. Hay algo Tarantinesco en las historias cruzadas pero la mayoría del tiempo se sienten forzadas, como si no estuvieran del todo hiladas entre sí. Lo que más destaco de este filme es el giro que le dan a el soñar en grande, la decadencia del ser humano y el ego masculino en una época tan exigente y precaria. El soundtrack y original scores magistrales y por sobre todo que nadie está exento de soñar, pero algunos sueños son más dignos que otros.
