Interstellar
—Once you're a parent, you're the ghost of your children's future.
*La obra maestra de Christopher Nolan.*
Es la quinta o sexta vez que veo esta película.
No sabría ni por dónde empezar a reseñar este film, ya que con la cantidad de veces que la he visto, he podido valorar muchos aspectos una y otra vez a medida que yo iba conociendo y aprendiendo más sobre cine. Quitando las películas de mi infancia, solamente he tenido esta obsesión con El Club de la Lucha y con Interstellar.
Dicho esto, no creo que esta cinta de Nolan sea perfecta, ni mucho menos es mi película favorita. Sin embargo, sí que tengo comprobado que es de las pocas que aúnan cine de autor, mucho presupuesto, una calidad excepcional y una historia que atrapa a cualquier espectador independientemente de sus gustos y su amor por el cine.
Esto impulsa mi necesidad de recomendarla constantemente.
En vez de valorar cada uno de los aspectos de Interstellar, enumeraré los que me parecen una genialidad, que hacen de ésta una de las mejores películas del s. XXI: dirección, actuación, banda sonora, diseño de sonido, diseño de producción, iluminación, efectos prácticos y efectos especiales.
A bote pronto, se puede ver que no he mencionado el guion como uno de los aspectos que más me gustan de la proyección, y sin embargo he comentado anteriormente que la historia atrapa a cualquiera. Es más, personalmente me he emocionado todas las veces que he visto la película (Sí; también esta vez).
El problema es que, pese a que la premisa y el desarrollo de la trama son tremendamente emotivas y excepcionales, la conclusión de la misma peca de estar muy "cogida con pinzas". Vaya, si le das un par de vueltas puedes sacar unos cuantos agujeros de guion, y no es necesario hacer esto, pero sí que se nota al valorar la película.
En fin, no quiero extenderme más. Nolan te puede gustar más o menos, pero Interstellar es su obra maestra indiscutiblemente, y de esta burra no me baja nadie.
See you on the other side, Coop...
#sesión cinefílica