
La mejor manera de acabar el año. Especialmente con ese último acto…

Ojos hinchados y lágrimas insostenibles. Así terminé esta película. Agradezco por ello. Orgulloso de haberle dedicado cada minuto de su duración a esta belleza.

Me fascinó poder admirar de nuevo el estilo tan único de Lynch. Genera tremendas atmosferas paranormales de suspenso junto con muchas dudas inquietantes. Se sintió como un regreso al pueblo de Twin Peaks. Creo que este es el proyecto en donde mejor se ve representada la idea sobre los sueños que siempre Lynch muestra en sus obras. Desde los primeros planos de la secuencia inicial, nos adentramos a un mundo sin mucha lógica, pero con aspectos reales y familiares. Entramos al profundo inconsciente de nuestra protagonista, con sus mayores miedos y aspiraciones, solo para luego chocar con la cruda realidad desligada del mundo de ensueño.

A partir de hoy esta se convierte en una peli navideña.