The Fall
No sé muy bien por dónde empezar con The Fall, porque genuinamente siento que es la película más bella y detallada que he visto en mi vida. Visualmente es absurda. El coloring es precioso, cada color se siente elegido con intención, y se nota que cada frame fue hiperanalizado. Nada está ahí porque sí. Las transiciones son brutales y el vestuario es una locura; no acompaña la historia, es parte de ella. Todo se siente como un solo organismo: dirección, fotografía, color, trajes, actuaciones… todo existe al mismo nivel.
Debo admitir que la vi primero por Lee Pace. (Pero pueden culparme? Ese hombre es belliismo) Sin embargo, en algún punto olvidé completamente que estaba viendo una película y que él estaba actuando. Su Roy es tan honesto que duele. Desde el momento en que empieza a narrarle la historia a Alexandria, entendí que el cuento no era solo un escape y una excusa; era una confesión. Y su voz… su voz como narrador es espectacular. Hay una elegancia y una delicadeza en cómo pronuncia cada palabra que te atrapa sin darte cuenta. Se nota que cada frase fue pensada con cuidado.
Me encantó el guion y la forma en que la historia avanza. Roy no nos cuenta su vida de manera directa; lo hace a través de metáforas, de pequeños detalles escondidos en el relato que le narra a Alexandria. Ella, con toda su inocencia: interviene, corrige e imagina. Y de alguna forma, yo también terminé sintiéndome parte de “los bandidos”, completamente metida en ese mundo.
Una de las escenas que más me aceleró el pulso fue cuando Roy le pregunta a Alexandria con qué voz quiere que narre la historia, y luego vemos al bandido con la voz (y la imagen) de él. Genuinamente, la mejor decisión del mundo. ¡Gracias, Alexandria!
Por otro lado hay líneas que se me quedaron clavadas en el cuerpo.
“She doesn't know anything about him, but he knew everything about her. The colour of her eyes. Her favorite food. Her favorite book.”
Esa frase me dio escalofríos. Es demasiado sincera. Habla de un amor desigual, silencioso, casi obsesivo. El amigo de Roy le dice que ninguna mujer vale el suicidio, pero Roy la amaba tanto…
Las analogías entre la caída de Roy y la de Alexandria me parecieron muy ingeniosas, pero hay una escena que me tocó especialmente: cuando Alexandria se cae y aparece esa pequeña animación. Es un momento breve pero cargado de tensión, y es visualmente impresionante.
Esta película tiene tantísimo de qué hablar que se siente imposible quedarse callada. Todo funciona en conjunto. Incluso momentos pequeños —como el “Googly, googly, googly, go away”— se quedan rondando en la cabeza.
No hacen hombres como Roy en las películas otra vez. Tiene una elegancia y una delicadeza que ya no se ven. La forma en que habla, cómo mira, cómo ama. La escena de la boda es bellísima, cargada de subtexto, y me dejó con la sensación de que The Fall está llena de capas que quiero seguir desarmando. Terminé la película con la necesidad de saberlo todo.
Puede ser perfectamente una de mis películas favoritas de la vida.