High and Low
Kurosawa se deleita en el detalle en cada una de las escenas de la película, y lo hace tanto para desarrollar un personaje como para mover hacia adelante la historia o componer un plano perfecto.
La primera pieza, teatral, presenta las actitudes del protagonista, su núcleo familiar y empresarial, y de cada uno de los polícias. Además expone el dilema moral y nos hace tomar partido.
La segunda es como un capítulo procedimental en el que la policía investiga todas las pistas posibles y el jodido Kurosawa consigue que estés pegado a la pantalla viendo cómo lo hacen, con tranquilidad y más o menos eficacia, pero con el objetivo de ayudar a un hombre que se ha convertido en un héroe. Las escenas de los informes o de las ruedas de prensa son absorbentes.
Finalmente lo completa todo poniendo todas las piezas en el escenario final de la ciudad, una persecución reposada pero al mismo tiempo trepidante y en la que todos se mueven con sutileza y experiencia.
Los planos de la policía en el coche, las gafas del villano, su actitud, los trucos, las investigaciones, las escenas de los drogadictos y el bar... si de aquí no ha salido la mitad del cine moderno, que me digan de dónde.
#filmin