The Odyssey
En efecto no lo pude evitar.
Allá por el minuto 160, mientras Matt Damon se estaba dando de ostias con todo el mundo, mi vejiga luchaba a su vez para intentar cohibir sus longevos líquidos.
Sin embargo, fui traicionada por la susodicha cual Clitennestra a Agamenón.
La verdadera Odisea fue la de mi orina por las butacas del cine.
(Calypso es Bonnie Blue)