The Apprentice
Primero, qué soundtrack maravilloso. Segundo, la fotografía!!! La imagen tenue y granulada de los 70s durante el ascenso, finalmente cayendo en la planitud decadente de los 80s. Un reflejo de la historia que aterriza como golpe. Sebastian Stan tendría que haber sido un ganador indiscutido en los Oscars si no fuera por los tiempos insoportablemente correctos en los que vivimos, la primera mitad de la película es admirar su interpretación, la segunda es ver al mismísimo Trump. Jeremy Strong también merecía su reconocimiento, en la misma medida que Stan. Muchas nominaciones que faltaron, y muchos aplausos que no estuvieron, ojalá el tiempo la ponga en su lugar.