Scream 7
Nunca pensé que llegaría este día; admito que no me gustó. No la odio, pero sentí bien vacío.
Juro que parece la venganza de Kevin Williamson contra los fans por siempre darle el crédito a Wes Craven.
Desde la situación con Melissa Barrera probablemente ya estaba destinada al fracaso, y ni se diga la ausencia de Tyler Gillett y Matt Bettinelli-Olpin, eso aún peor.
Tal vez la trama de las hermanas Carpenter no era perfecta, pero estaba aterrizada. Que la 6 funcionara increíble sin la protagonista fue un riesgo que reinventó la saga para que perdurara. Entonces todo lo que sucede aquí se siente como una salida fácil, llena de sinsentido.
La nostalgia y las referencias están terriblemente integradas. Tan mal, que para mí tiene una de las peores introducciones, otra vez un fan de Stab menos interesante explicándote todas las películas anteriores.
No da ni para que te importe Tatum. Los personajes son tan acartonados que no me importaba en lo absoluto a quién mataran o acecharan. El pobre novio inútil grabándose todo maniaco en pantalla verde y la parejita que dura cinco minutos y todavía ponen una escena dándose la mano en sus últimos segundos, también ese esposo de Sidney de dónde salió ??
A excepción de Mindy y CHAD 🫦, que igual salen para hacer NADA. Y todavía los ningunean, siendo de los pocos que han sobrevivido dos veces a Ghostface.
Sacar a Sidney de su descanso para ahora poner a su hija fue mala opción. Ese recurso se usa cuando ya no queda de otra, y aquí sí había una historia interesante que contar.
Si, Scream nació como sátira que no se toma en serio y se burla del cliché, aquí se siente sin ganas. Más que sátira del género, parece burla para los fans. Y tengo derecho a quejarme, porque esta saga existe para los fans.
La IA es el verdadero Ghostface. Mató a la saga, qué LOKO.