Puparia
Tres años, en tres minutos.
Realmente merece todo el mérito, siendo una producción independiente de tan alta calidad, y con tanto esfuerzo detrás. Cada plano está imposiblemente detallado, en cada lugar, en cada rincón hay algo. Y sin duda, ese algo es la naturaleza, mezclada con humanismo y arte.
Cada hoja, cada flor, cada trazo en una pared. Todo esto conforma una corta secuencia de cuatro escenas, que representan cosas diferentes, pero que analizandolas, parece, tienen un motivo más común del que quizás se distinga a simple vista. Es complejamente hermoso.