Stalker
Los planos lo son todo. Es un deleite visual, acompañado de una historia simple con un simbolismo complejo.
No me voy a detener a explicarlo, pero es increíble lo que Tarkovski representó en esta película, llena de debates filosóficos, sobre el amor, el arte, la naturaleza de uno mismo...
De cierto modo, siento que ver a Tarkovski es como leer un libro, cuando nos imaginamos el escenario mientras entendemos o interpretamos los diálogos.