Annie Hall
Hay reseñas que acusan a la película de "estar enamorada de sí misma", de ser una "masturbación mental", llaman a Woody Allen "insufrible". Y estoy de acuerdo. Pero a diferencia de otras películas del director, en este caso no me parecen defectos, sino que hacen el punto de la película.
A ver si me explico mejor: Sí, la película es pretenciosa. Sí, el personaje principal es, por momentos, IN-SO-POR-TA-BLE. Pero esta vez, tanto la película como el personaje, son conscientes de ello. Y es esa consciencia lo que consigue la honestidad, lo que me ablanda en cualquier película.
"Mirenme, soy Woody Allen, soy culto, me gustan los libros que hablan de la muerte y los documentales de 4 horas. Si tenés una opinión o actitud distinta a la mía sos un imbécil, ¡Qué gracioso!" Esto estuvo siempre.
"Soy Woody Allen. ¿Estoy hablando un poco de más? ¿Soy pretencioso? ¿Tengo miedo al compromiso? ¿Tengo... defectos? ¿Acabo de perder a una chica... por mi culpa?" Eso es nuevo. Y "eso" lo genera a partir de lo que mucha gente ve como defectos.
Es la honestidad, la nostalgia, el arrepentimiento... me pueden, loco.