Obsession
Esto es peak.
Con el presupuesto que tenía esta película, lo que han conseguido sacar adelante es una absoluta barbaridad. La atmósfera va durísima de principio a fin: incómoda, enfermiza y muy, muy creepy. De hecho, es justo el nivel de mal rollo que esperaba encontrar en Backrooms y que nunca terminé de sentir allí. Además, tiene un par de jumpscares que directamente me quitaron años de vida.
La historia engancha, las escenas de tensión están muy bien medidas y el final funciona bastante mejor de lo que esperaba. Y luego está Indy Navarrette. Indy Navarrette es una locura. ¿He mencionado ya que Indy Navarrette es una locura? Porque lo es. Muy recomendable para quien disfrute del terror que te hace mirar dos veces detrás de la puerta antes de dormir.