Stand by Me
Me ha encantado. La banda sonora es una barbaridad y Stand By Me es de esos temas que te podrían poner diez veces seguidas y seguiría funcionando. Pero lo mejor son los cuatro amigos. Hablan, discuten, vacilan y se comportan exactamente como lo haría cualquier grupo de colegas cuando nadie les está mirando. Hay frases y momentos que parecen sacados de una tarde cualquiera en el parque.
Y qué final. Porque al final no va de un cadáver ni de una aventura, va de esos amigos que te acompañan cuando eres un crío y te hacen sentir invencible. De los que están contigo frente a todo, contra todo y contra todos. Y cuando acaba, te deja con esa sensación rara de echar de menos una época que igual ni siquiera viviste, pero que durante hora y media sentiste como tuya.