Beautiful Boy
Después de haber visto esta película cinco veces, puedo decir que es una de mis películas favorita. Todo me parece excelente, desde las actuaciones hasta la estética de la filmación.La narrativa, lejos de caer en clichés, se presenta de forma sincera y brutalmente honesta. No hay finales felices, ni fáciles y mucho menos soluciones mágicas.La historia nos enfrenta a la cruda realidad de la adicción, no intenta maquillar nada. Te muestra las cosas como son: los altibajos, las recaídas, los momentos de esperanza que se desmoronan en un segundo. Pero también está llena de amor, de ese amor incondicional que no desaparece ni en los peores momentos.Lo que más me impacta es la conexión entre los protagonistas. Timothée está en otro nivel: cada mirada, cada lágrima, cada caída de Nic te hace sentir como si lo conocieras de toda la vida. Y Steve Carell representa el dolor de un padre que no sabe cómo salvar a su hijo de forma tan humana, tan palpable, que es imposible no quebrarse.La pelicula es un recordatorio desgarrador de que el amor, aunque no siempre es suficiente para curar, es inquebrantable en su fuerza y en su voluntad de seguir adelante. Es una película que duele, pero también sana, y que se queda con uno mucho después de que los créditos hayan terminado.