Sentimental Value
Joachim Trier le da al cine un sentido muy particular: el de un puente emocional entre la relación de Gustav y Nora. Un intento profundamente humano de reparar algo que parecía roto para siempre. Gustav no escribe una historia, escribe una disculpa. Nora no se resiste a participar en la película, se resiste a enfrentarse a su pasado. Al final del tercer acto, el cine termina funcionando como una alternativa para el amor, con un plano final hermoso mientras suena Cannock Chase de Labi Siffre.
Una de mis favoritas del año.
#2025