JOY
Hermosa. Pura, increíblemente pura. Ver todos los procesos por los que los personajes pasan, tanto por asuntos personales como laborales, es un privilegio enorme; más al saber que es una película basada en hechos verídicos. Te llega al corazón todo, absolutamente todo. Si bien es absolutamente cruda, también esperanzadora. Es como se dice en un momento Nighy a McKenzie: “La ciencia no está preparada para tratarte ahora”. AHORA. Eso no significa que la ciencia evolucione y aprenda de sus errores y que, en unos años, pueda ayudar a gente que antes no era capaz de asistir.
Es hermosa. Un mimo al alma.