Perfect Blue
Satoshi Kon es un maestro creando imágenes visualmente tan potentes que la película podría funcionar igual si fuera muda pero no, la llena con unos diálogos que sugieren y desconciertan al espectador
te ahoga desde el principio y no te suelta hasta los créditos con una mezcla de géneros, un ritmo perfectamente marcado y una ambigüedad de la trama que fluyen por si solos
(pierde un poco cuando ya la has visto pero te abre a lecturas que son incapaces de hacerse la primera vez y que no voy a hacer para no dar mas la chapa, que envidia la gente que salia del cine confundidisima, ojalá ser ellos de nuevo)
PD: fuck Black Swan y Darren Aronofsky