
Qué absoluta maravilla de película. Me encanta el rumbo que toma, desde la lujuria más despreocupada hasta un existencialismo puro sobre lo efímero de las relaciones y la vida. Visualmente es preciosa, y la forma en que captura el ambiente del México costero es... pfffff, de otro nivel. Una experiencia emocionalmente arrolladora de la que es imposible no enamorarse. La voz en off añade una capa brutal, dándole un aire de 'crónica de una muerte anunciada'. Es inquietante cómo, cada vez que el sonido se apaga, esa voz procede a narrar una tragedia inevitable, subrayando que nada de lo que vemos durará para siempre. Un cierre emocionalmente perfecto.



Estéticamente es la perfección absoluta, narrativamente, un vacío emocional. Le doy un 10/10 a la iluminación y al diseño visual, que me mantuvieron hipnotizado durante toda la película. Pero siendo sincero, la trama nunca llegó a importarme. Me quedo con la experiencia visual, que es la que realmente justifica el viaje.