> *¿La sumisión, o la libertad? ¿La valentía o el miedo? Vivir es un camino que deja marcas. Cicatrices que el tiempo logra suavizar, pero jamás borrar. Se puede aprender a ocultarlas, o caminar con ellas, a ponernos de pie y seguir al destino sin mirar atrás. Aprender de nuevo a vivir sin miedo y construir un propio pueblo. *
Escribo esto con la historia muy fresca. He pasado tres horas y fracción viéndolo todo. La vi, además, en medio de una lectura conjunta de Paula. No sé porqué me tomé tantos años para verla. Daniela Ramírez es una Isabel perfecta. La interpretación de una Isabel que pasa de su adultez joven, a su cincuentena, se desenvuelve sin problema y pasa como la vida misma. Hay algo muy personal, para mí, en las historias que se empujan por la memoria. Que te dibujan un camino no siempre lineal, pero que busca llevarte a algún sitio específico a través de los recuerdos. Quizá por eso me gusta tanto leer a Isabel Allende.
Qué dupla Daniela y Néstor. No me percaté de la coincidencia (Los Archivos del Cardenal, diez años antes) cuando empezó, pero me estalló en la cara pasado un rato. Me conmovieron muchísimo los montajes de archivo, y que, por sobre todo, la historia se sujetase de Paula.
Ahora me voy a poner a procesar esto y rezar por no ponerme a llorar mucho rato.