"Ahora solo me queda lo que les queda a los condenados: luchar."
Esta serie refleja que la vida de una persona puede cambiar una infinidad en cuestión de un día viviendo en México, queriendo hacer justicia. Y neta que qué putísima obra de arte. Amo que no pierde el tiempo, y te engancha desde que inicia. Increíbles actuaciones. La mirada de Diego al final, perdida y vacía, lo es todo.