

Aparte del claro mensaje político e histórico de la película, lo principal con lo que me quedo es esa reivindicación y apreciación del amor que se le tiene a una madre. Las madres, esas personas que nos han dado la vida, y no solo biológicamente, sino también trabajando duro y sin descanso por nosotros, para que podamos vivir siempre lo mejor posible. El amor que se le tiene a una madre, a mi parecer, no se le tiene a ninguna otra persona. ¿Qué sería yo sin mi madre? Me parece precioso como esta película aborda ese amor, y como un hijo es capaz de transformar la realidad por y para su madre, para que ella no sufra. Muestra como todo ese sacrificio hecho por ella intenta ser compensado, como agradecimiento y por hacerla feliz en sus últimos momentos. Y sin embargo, aunque la madre al final ya sepa la verdad, decide callar y seguir fingiendo, para hacer feliz a su hijo, y a la vez, ser feliz ella misma, viendo todo de lo que él ha sido capaz por ella.

Tú has entendido algo Vicenta? Sinceramente es una película rara de cojones, y pese a que no puedas entender su mensaje a la perfección, la angustia e incomodidad que pretende transmitir lo consigue a la perfección. Hay muchas teorías conduciendo por ahí sobre el significado del final y las propias backrooms, y me gustaría aportar mi granito de arena, que no tiene por qué ser el punto de vista correcto e igual tiene algunas incoherencias, pero es el significado que mis amigos y yo le hemos dado. La película tiene una clara dimensión psicológica: se explora como los traumas pueden seguir influyendo en nuestras vidas años después y en cómo nuestra mente consigue solapar y omitir ciertos aspectos para "protegernos" de nosotros mismos. No queda muy claro el origen de las backrooms más que la empresa del inicio parece tener algo que ver, pero lo que está claro es que es un plano entre realidades donde parece que el tiempo y el espacio tienen otras propiedades y con vida propia. Y es que más allá de ese monstruo del final, que dicho sea de paso, a mí es de las cosas que menos me han gustado de toda la película, la verdadera pesadilla son las propias backrooms, las cuales sin necesidad de tener un bicho gigante asesino son capaces de causar incomodidad en todo momento, nutriéndose de la conciencia y los recuerdos de sus huéspedes. El personaje de Clark es alguien inestable que se niega a reconocer sus errores, y que de alguna forma, aunque sea inintencionalmente, logra adaptar las backrooms a sí mismo, y a sí mismo a las backrooms. Vemos como estas están repletas de elementos de la tienda de muebles, reflejando la monotonía y el vacío de la vida de Clark. Para fundamentar esto me parece muy importante una de sus frases: "Yo soy un arquitecto". Igual son solo suposiciones mías y sacadas de contexto, pero me gusta interpretar esta frase como la forma que este personaje ha tenido de lograr una especie de simbiosis con esta realidad, en la cual se siente cómodo al no ser juzgado ni poder cometer errores. Por su parte, el papel de la psicóloga sirve para reforzar aún más esta teoría. Como paciente suyo, es capaz de meterse en la mente de Clark, y por lo tanto, en los backrooms, que en este punto son como una alegoría de su conciencia. Pero esta mujer también tiene sus propios traumas, de los cuales las backrooms se alimentan y generan nuevas impresiones. Como he dicho, esto no es más que mi teoría, que aunque pueda tener algunas incoherencias o no termine de explicar algunas cosas, creo que trata algunos puntos de forma original y no va demasiado desencaminada.

Que viva la sanidad y la educación públicas. Que vivan los recursos básicos. Que vivan los derechos humanos. Que viva la dignidad. Que viva la libertad. Que os den por el culo fascistas
