A Clockwork Orange
¿Quienes somos nosotros para querer imponer la voluntad de Dios sobre aquellos que no figuran en su plan?
Oh, bratos míos, honestamente no sé como sentirme al respecto, solo puedo decir que estoy... completamente fascinado y maravillado.
Más allá de las creencias de ciertos chels que la denominan como un retrato que romantiza la Ultra-violencia, "A Clockwork Orange" es una sátira que critica las intenciones del inmundo gosudar por crear una utopía "obediente y libre" a través de la hipocresía, el control social y la voluntad del ser humano.
En un mundo en el que la civilización no parece respetar la ley ni seguir un orden, los malchicks controlan las calles, entre ellos, se destaca un cal producto de la corrupción de los chasos llamado Alexander DeLarge, un joven malenky detovo a la Ultra-violencia que solo vive para el lubbilubbing y el viejo Ludwig Van. Sin embargo, el pobre branchno no tiene idea de que está a punto de chustvuar el straco de los inhumanos métodos del gosudarstvenny para imponer la obediencia.
A través de la historia de este ptitsa, se explora el valor del libre albedrío en la fundamentación de la condición humana y cómo define quienes somos. Un gloopy Alex se ve forzado a renunciar a su libertad interna y, con ello, también a su identidad, todo aquello en lo que creía, deja de tener importancia al perder todo rastro de humanidad que lo definía. A pesar del salvajismo e inmoralidad de su forma de actuar, había algo en el comportamiento del malchick que lo hacía cheloveco, sin embargo, al entregar su libertad y convertirse en un instrumento político para el gobierno, deja de ser él mismo para encajar en los estándares impuestos por los brachnos militzos.
El título del filme hace alusión a la idea de que Alex es una "naranja", algo orgánico, natural y vivo, pero después del tratamiento se convierte en un individuo "mecánico" manipulado por emociones e ideas contra las que no puede oponerse, a pesar del disgusto que le generan.
En verdad, ¿es posible modificar el comportamiento de una persona sin que esta misma se pierda?
El final ejemplifica esto como una negativa ante la opresión de la naturaleza y bestialidad humana, lo retrata como algo que no puede ser controlado o alterado con pastillas o medicamentos, también reformula nuestro entendimiento de quienes somos en realidad: unos grosnos y calados chelovecos pero, a fin de cuentas, chelovecos.
Stanley Kubrick cuestiona la desmoralización de los altos mandos y la verdad detrás de sus remedios que, no buscan fomentar la paz, sino crearla sintéticamente. Entiende al ser humano como un individuo que, a pesar de sus defectos y contradicciones, merece el derecho a ejercer su libertad porque, sin ella, ¿qué sentido tendría seguir viviendo en un mundo en el que la naturalidad se convierte en una imposición?
"A Clockwork Orange" retrata el vredar de la moralidad, la rozdraz de libertad y como la condición natural, desde la crueldad hasta la barbarie, determina la índole de nuestro ser.