Aftersun
"Aftersun" es un viaje emocionalmente conmovedor que analiza el comportamiento y la mente a través de los recuerdos, nos transporta a los rincones más íntimos del subconsciente mientras nos ahoga con remembranzas que en su trasfondo esconden momentos de vacío emocional, depresión y soledad.
Durante una epifanía y mientras enfrenta un estado de duelo, Sophie recuerda unas vacaciones en Turquía junto con su padre Calum, quien padecía de depresión antes de fallecer. En ese poco tiempo que compartió a su lado, Sophie buscará revivir y comprender el dolor que atravesaba su padre a través de una mente pequeña e inocente.
La película plantea que el dolor y la pérdida son muy diferentes entre sí pero al mismo tiempo, se entrelazan ambiguamente para darle forma al duelo. Este no siempre se presenta en el momento pero cuando llega, la culpa que invade al cuerpo y la mente te apuñala cada vez más profundo en esas cicatrices que creíste haber sanado hace años. En el momento que estas vuelvan a abrirse, significa que el pasado te ha alcanzado, aquello que tanto te aterraba llegó para que, por fin, descubras lo que te perdiste en su momento.
Es duro tener que lidiar con la pérdida de alguien cercano pero nada es peor que tener que revivirlo muchos años después. El pasado se convierte en nuestra realidad y lo que pudo haber sido, si pudiste haber hecho más y lo que significó tienen un mayor peso.
Al igual que Calum, todos los días tenemos problemas, muchos más llegarán mañana, otros nuevos aparecerán y muy pocos desaparecerán.
Por eso "Aftersun" pega tan fuerte, maneja y comprende al dolor como un estado emocional que todos alguna vez tenemos que experimentar, lo importante es evitar que nuestro propio malestar y culpa nos consuma, puedes luchar para retrasar el hundimiento pero no obtendrás nada si no logras darle un cierre a ese ciclo.
Su propósito no es concientizar sobre este padecimiento ni brindar un porque, desde el primer minuto deja muy en claro que su objetivo es compartir el dolor y el vacío de la depresión con el fin de experimentar más a fondo la complicada realidad de aquellos que viven atrapados por la duda, los conflictos internos y el existencialismo.
Esto se refleja en Calum, el padre de Sophie, un treintañero que con cada día que pasa va perdiendo la fe y el propósito por la vida. La representación de esta enfermedad va más allá de lo que vemos, es importante conectar con él para poder entender el calvario que tiene que atravesar todos los días.
Podemos verlo como un espejo, uno que está agrietado en el interior y que, con el paso de los días, se va quebrajando cada vez más, hasta permanecer en un estado frágil donde cualquier "golpe" de realidad puede terminar de romperlo. Su imagen depende de lo que tenga en frente, en este caso las circunstancias que se interpongan en su vida van a determinar su comportamiento mientras lucha para no desarmarse. Con cada escena y cada diálogo, se puede sentir en el ambiente una sensación que indica que algo no anda bien, conforme va avanzando la historia nuestras sospechas se confirman, hay momentos que establecen este problema al mismo tiempo que presenciamos el desarrollo de su colapso mental y emocional.
Cosas como una máscara de buceo, una alfombra, fumar a escondidas, el cansancio, la pérdida de interés y escupir sobre su reflejo representan varias de las etapas de la depresión y el paso de Calum por cada una de ellas.
Charlotte Wells hizo un trabajo magnífico con la construcción y el desarrollo del personaje, tenía mucho tiempo sin ver a un protagonista tan auténtico y abierto.
La interpretación de Paul Mescal es poderosa en todo sentido, de alguna manera logramos entender su dolor, conectar con su agonía y sentir su amor a través de, la que yo considero que es, la encarnación más personal, destructiva, íntima y triste de la depresión.
Sophie es quien le otorga vida a esta historia, a través de sus ojos y mente de 11 años, podemos conocer más a detalle el trasfondo que rodearon sus vacaciones en Turquía. El mérito principal del personaje es ofrecer una perspectiva inocente y curiosa del mundo mientras explora las relaciones que giran en su entorno, las diferentes interacciones para conectar con otros y su sexualidad.
Ya de adulta y en sus treintas, vive atormentada por el recuerdo de quien alguna vez fue su padre, el hecho de que haya partido poco después de sus últimas vacaciones sigue consternando su existencia al mismo tiempo que se encuentra luchando en las mismas circunstancias que él. Vive con miedo y arrepentimiento, incluso creé ser responsable del destino de Calum por no haberse percatado de las señales en su momento, cuando aún tenía un padre al cual abrazar, besar, escuchar y apoyar.
Pensar que, en algún punto de nuestras vidas, vamos a tener que enfrentar esa clase de dolor es aterrador. Perder a alguien que te ha apoyado, hecho reír, cuidado y demostrado ser una grandiosa persona debe ser una de las peores sensaciones que existen. El peso que esa carga trae consigo, eventualmente, terminará por derrumbarte y arrastrarte al mismo abismo que has estado evitando desde hace mucho.
Por ello, es importante preservar y mantener viva la memoria de las personas que nos han dejado, al igual que sus recuerdos, atesorarlos como un regalo que fuimos muy afortunados de recibir.
Un aspecto técnico que favorece la experiencia para que esta sea aún más inmersiva es la MiniDV que utilizan a lo largo de la película, por medio de esta se traza una línea que ayuda a diferenciar la realidad de la suposición. Los acontecimientos, con excepción de aquellos que se encuentran documentados, no necesariamente transcurren de la forma que nos muestran. Esto permite que el desarrollo de la historia se agilice y tenga un mayor despliegue de los recursos narrativos para enriquecerla aún más.
Tiene momentos sumamente conmovedores que, no solo se sienten también se viven, ese es el caso del famoso "último baile", no tienen idea de lo que fue para mí ver esta escena por primera vez. Aunque sea un momento conmovedor también es demasiado desgarrador, a pesar del triste desenlace, es maravilloso poder ver un último momento en el que padre e hija se sientan verdaderamente libres y seguros cuando están unidos.
El toque que termina por consolidar a este momento como uno de los más significativos de la historia es el intercambio de escenas que refleja el desapego emocional entre Sophie y Calum, mientras persigue el inalcanzable deseo de recuperar dichos momentos y sensaciones que hace tiempo dejaron de existir.
"Aftersun" es una película sumamente conmovedora que, a pesar del auténtico y profundo retrato de la depresión, no busca concientizar a los espectadores, nos comparte las vivencias y diferentes perspectivas de este padecimiento al mismo tiempo que nos enseña la importancia de aprender a dejar atrás lo que alguna vez fue para poder darle cierre a aquellos ciclos y sanar esas heridas. También a tomar más en cuenta los momentos llenos de dicha, amor y vida porque si no aprendes a valorarlos es posible que, al igual que Sophie, puedas llegar a pasarlos por alto.