Dune: Part Two
¡Hoy ganó el cine, carajo! "Dune: Part Two" es una de las mayores pruebas de que las segundas partes puede ser incluso mil veces mejor que la primera.
Con toda honestidad, está ha sido de las mejores experiencias que he tenido en una sala de cine, viendo una de las pocas películas que en verdad logró sentirse genuina e irrepetible en cualquier aspecto técnico, visual y narrativo. Está secuela es mucho más amenazante, atrevida e impresionante porque cuando parece ser el mismo producto que la anterior, esta da un giro imprescindible de 360° en donde ya no puedes descifrar nada de lo que pasará.
Si la primera parte fungió como una introducción esta segunda parte ya se va de lleno al conflicto político y armado en Arrakis.
La banda sonora de Hans Zimmer como siempre es perfecta y es la verdadera protagonista de la cinta, cada pista en su respectivo momento termina por sumergir al espectador y ponerlo en un estado de nerviosismo e inquietud por como transmite tanto en tan poco tiempo, una sensación de epicidad, gloria, esplendor y magnificencia.
Los efectos especiales son espectaculares, siempre son deslumbrantes y nunca falta alguna explosión de adrenalina y emoción de por medio, esos $190 millones se ven muy bien aprovechados.
Las secuencias de acción son increíbles y su dirección de cámara es magnífica, nos hacen sentirnos tan cerca del peligro en todo momento. La edición es muy buena, cada escena de acción o de suspenso está cortada de una forma tan especial que ayuda a generar aún más tensión en el espectador mientras que en esos momentos sólo se puede escuchar un silencio eterno.
Me agradó muchísimo el cambio radical y drástico en el desarrollo de Paul como personaje, como un mundo sumido en la guerra comienza a alterar su personalidad, como la ideología de un mesías empieza a consumirlo y a agobiarlo mientras se encuentra en un mar dominado por la venganza y la ira. Su cambio se siente auténtico y elocuente, él sabe que la esperanza juega un rol importante en este conflicto y que Arrakis ya la ha perdido por completo pero en un intento por crear algo por que luchar, su símbolo de paz se convierte en uno de violencia y rencor.
Chani parece ser la única persona que sabe que esto ya se está saliendo de control. La química con Timothée es muy importante porque demuestran un lado de sensibilidad, aprecio y admiración por el otro.
Feyd-Rautha Harkonnen es un antagonista magnífico, no quiero llamarlo un villano porque para mi es más parecido a Paul de lo que crees, ambos buscan ser una figura que transmita admiración y poder para Arrakis, una que las personas puedan venerar y admirar, en la cual puedan confiar sabiendo que establecerá un nuevo orden y que traerá prosperidad. Feyd-Rautha busca exactamente lo mismo solamente que bajo sus propios términos y condiciones extremistas. Tanto su actitud y comportamiento son deslumbrantes, ¿Cómo es que puede existir un personaje así de loco? Su sociopatía es su punto más destacable, es su motor para llevar a cabo lo que hace.
Me encantó como Lady Jessica tiene un mayor peso e importancia en lo que es el desarrollo de la guerra santa, al igual que ver más involucradas a las Bene Gesserit en el conflicto. En ésta ocasión Lady Jessica aprovecha su posición para difundir la fe entre los Fremen y los fundamentalistas mientras lidia con el poder de ser una "**Reverenda Madre".
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Stilgar es el mejor testigo de Jehova del cine pero al igual que los de la vida real con el paso del tiempo empieza a ser molesto, digamos que la rudeza del mismo no se termina por sientir igual, lo humanizan más a él y a los Fremen, un recordatorio de que son una sociedad que ya ha perdido la fe, esperando a alguien que nunca llegará.
Al ya formar parte de la comunidad de los Fremen, tenemos la oportunidad de conocer más de sus costumbres e ideologías al igual que sus temores, ya en una mayor confianza puede sentirse el enorme vínculo entre ellos y los Atreides.
El tema político ya tuvo un mayor interés, consigue tomar y captar la atención ya que uno sabe que las decisiones que se tomarán son cruciales, peligrosas e importantes, por ello ante cualquier amenaza es necesario estar al tanto del trasfondo de las casas para comprender el posible peligro que pueden llegar a representar.
Denis Villeneuve dijo que odia el diálogo y que lo importante está en lo que uno ve en las imágenes, aquí ocurre lo mismo, para tener una mejor comprensión de lo que sucede no requieres de un exceso de explicaciones sino dejar que las emociones del momento nos guíen. Estás pueden llegar a conducirnos a rincones nunca antes explorados de nuestro ser.
El trabajo de Villeneuve como director es incomparable y único, su estilo y dirección son sorprendentes porque transmite una sensación de estar viendo algo que nunca se ha presenciado antes.
Si tienes la oportunidad de ver "Dune: Part Two" aprovechala, no te vas a arrepentir. Si es que puedes ver la primer parte antes, hazlo, es mucho más fácil de entender.
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