The Apprentice
Que huevos para sacar esta película semanas antes de las elecciones presidenciales.
No se puede negar el hecho de que "The Apprentice" va a ser una película muy polémica, no sólo por su retrato superficial e inescrupuloso de una de las figuras más influyentes de la actualidad, también por su controvertida visión consumista, desmoralizada y corruptiva de América.
En esta supuesta "historia de origen" se nos narran los inicios del magnate y ex-presidente (ptm, volvió a ganar) de los Estados Unidos, Donald Trump. Muestran como logró construir su imperio y quien lo llevó a ser el hombre que es hoy en día mientras que, en el proceso, se encargan de desenmascarar su lado más abusivo y escandaloso en un espectáculo repleto de controversias.
En tanto, el empresario sube por la escalera del éxito y aprende como, con quienes y de que forma debe trabajar para hacer de la industria mobiliaria algo funcional. En el transcurso de la película, su perspectiva de como funciona el mundo se ve cegada por su enfermiza sed de poder, dando paso al nacimiento de un imperio que poco a poco comienza a perder el sentido gracias a algo más grande: la ambición y la manipulación. Emplea estas fuerzas para obtener lo que quiere y, si le es posible, destruir a quienes se interpongan.
Lo interesante es como juegan y transforman ese concepto que tienen sobre el "poder", este pasa de ser algo capaz de desencaminar a uno de sus cabales a ser una herramienta con habilidades infinitas. Reflejan claramente como es que la presencia de Roy Cohn influyó en la transformación de un joven Trump que aprende que el poder es la fuerza y esta es de quien la ejerce. Es interesante como ese instinto asesino que posee va matando lo poco bueno que hay dentro de él mientras este va consumiendo partes de su alma.
La frialdad y el control que Cohn impone en la vida de Donald forja varios de los aspectos que, en un futuro, terminarían por consumar al magnate como una de las figuras más influyentes y poderosas del mundo. Inconscientemente creó a un ángel de la muerte que más tarde se convertiría en su propia ruina.
Las actuaciones de Sebastian Stan y Jeremy Strong son más que grandiosas, sus retratos son convincentes y me fascinó el tono caricaturesco que ridiculiza aún más a los personajes. Ambos merecen una nominación en la próxima ceremonia de los Oscars y si alguno llegase a ganar, no me quejaría.
El diseño de producción y la estética de los 70s son el plus que hacen de esta película una de las mejores del año.
"The Apprentice" retrata el nacimiento de un "tesoro nacional" y como este convertía en oro todo lo que tocaba. Sin embargo, afronta la realidad y desenmascara al hombre común como lo que es: un auténtico narcisista, egoísta y despreciable ser.