Kill Bill: Vol. 1
Ya de por sí amo esta peli, pero la escena final entre O-ren y Beatrix personalmente está en mi top 10 escenas que son cine.
Ya desde que empezamos me encanta el contraste de luces que hay; La tenes a Beatrix hecha un desastre, toda despeinada, con el iconico conjunto amarillo todo ensangrentado iluminada con una luz calida antes de entrar al jardín donde se encuentra O-ren, pulcra e impecable, con su espada sin protección en el mango porque no la necesita, confia en sus habilidades, parada en la nieve iluminada por la luna esperándola, sabiendo que en un lugar tan pacífico y lleno de paz está a punto de pasar algo trágico.
Pero lo que yo más amo de esta escena y fue lo que me termino de fascinar es sin dudas la música.
El soundtrack de Kill Bill es muy memorable y fácil de reconocer, amo como lograron poner canciones que nada que ver con la escena en pantalla y sin embargo quedan espectaculares.
Cuando escucho la canción de la escena sin contexto no parece sacada de una pelea de espadas samurais, pero la primera vez que vi la escena con ese TEMAZO me quedé embobadisima por lo bien que quedaba y estoy segura que no me hubiera gustado tanto este momento sin esta canción.
Después del corte de música nos encontramos a Beatrix malherida, tirada en el piso, O-ren podría haberla matado en ese mismo instante, pero le tiene RESPETO, no quería que ella muriera así nomas, así que le dejo levantarse.
Después de eso se dio cuenta del fatal error que le costó la vida: se confío demasiado, se dio cuenta que a pesar de todo, la Mamba Negra no se iba a dejar por vencina y así terminó, la cabeza del clan de yakuzas más importante de todo Toyko con la cabeza cortada a la mitad.
Gran forma de ir cerrando este peliculón.