Gladiator
Joaquin Phoenix logra que puedas sentir un poco de empatía hasta por el peor villano. Como todo un manipulador hace ver la envidia y el ego como un deseo genuino por momentos de sentirse amado y reconocido, por su padre y por su pueblo, pero al final todo eso es aplastado por su mismo orgullo y tiranía.
Habría exterminado al mundo entero para lograr que me quisieras.