Crash
Pocas películas han retratado la sexualidad y sus fetiches con total libertad y sin un gramo de prejuicio, como lo hace Cronenberg en Crash. El sexo es intenso, pasional y hasta violento, y en esta película es llevado al extremo por quienes desean experimentar literalmente la “pequeña muerte”. Todo esto en mundo obsesionado con los coches y su tecnología. El acero colisionando, los cuerpos en completo peligro, y entonces el sexo es un acto verdaderamente revolucionario, que puede transformar mundanas vidas. O terminarlas, pero eso está de más.