A Taxi Driver
Es increíble cómo una historia real tan asombrosa y potente puede sostenerse casi por completo sobre los hombros y el carisma de un solo actor. A Taxi Driver destaca precisamente por eso; el largometraje se apoya en una base histórica brutal sobre la masacre de Gwangju y en la impecable actuación de Song Kang-ho, que como siempre lo hace de locos y le da toda la vida a la película. Admito que es una propuesta muy emocional; tiene momentos tan duros y tiernos que estuve a punto de soltar alguna lagrimilla, y aunque con otras obras he llorado bastante más, destaco enormemente esa capacidad que tiene para tocarte la fibra. Además, el filme aprovecha generalmente bien sus más de dos horas de duración sin llegar a tener un mal ritmo.
Lo que no me gustó nada, y es un problema que ya me pasó en su día con Joint Security Area (2000), es el tratamiento de los personajes extranjeros. Aunque aquí están un poquitín mejor, sigo sintiendo que los actores occidentales no actúan bien y no tienen apenas escenas guapas; concretamente, el periodista alemán me parece un personaje sumamente plano que no se aprovecha en absoluto. Asimismo, los villanos y antagonistas importantes (quitando al ejército en sí) son extremadamente mid; es verdad que tienen alguna escena amenazante para meter presión, pero en general son tan planos e irrelevantes que ya casi me había olvidado de ellos al terminar la función. Por otra parte, los secundarios locales cumplen su función, pero tampoco es que tengan muchas capas o estén muy bien hechos. Debido a esto, la trama se estanca un poco en algunas partes, provocando que se me hiciera algo lenta y que perdiera la atención en algún que otra escena.
En conclusión, ofrece un desenlace coherente y con mucha fuerza. Considero que es una película muy disfrutable y digna de ver, que brilla cuando se centra en el drama humano de su protagonista pero que tropieza al dibujar a sus oponentes. Por su gran carga emocional, su indiscutible peso histórico y la soberbia actuación principal, se queda con un sincero y merecido 6.8 / 10.