Cure
Es fascinante cómo una película puede reventarte la cabeza y obsesionarte al terminarla sin necesidad de darte un solo susto en sus dos horas de duración. Cure destaca precisamente por eso; no busca dar miedo de forma barata, sino sembrar una semilla de terror existencial que te obliga a seguir pensando en ella, en el villano y en la hipnosis al día siguiente. A nivel visual, los planos de cámara son una auténtica gozada y el uso del gore está muy bien medido; la sangre y las escenas incómodas, sobre todo la del baño, no rompen para nada el rollo inteligente de la película, sino que sirven para mostrar la crudeza de la historia. De hecho, la marca de la "X" en el cuello funciona muy bien como recurso para dejarte claro desde el inicio que este asesino es especial, aunque sea un tropo que ya se ha visto en otras obras. Por su parte, el protagonista me pareció un personajazo brutal; disfrutas muchísimo verle investigar desde sus inicios como detective y es una pasada ver cómo cambia a lo largo de la cinta hasta que acaba sucumbiendo a la maldad debido a su relación con Mamiya. El villano también me gustó mucho; representa a la perfección el vacío de la sociedad actual y me recordó una barbaridad a Johan Liebert (Monster), pero en una versión bastante más oscura y brutal. Aunque no me parece un antagonista tan sumamente icónico, cumple de sobra.
Lo que no me gustó nada fue el bajón de ritmo y el bache que sufres a la mitad del largometraje. El guion se vuelve tan sumamente confuso y difuso con la investigación que comete el error de obligarte a parar la película a la hora de visionado para buscar en internet qué cojones está pasando, y que una obra te saque de la experiencia así es un problema importante. Además, lo malo de tener que buscar respuestas a mitad de camino es que destripas el truco, provocando que el tramo final se vuelva demasiado predecible y evidente; en cuanto entiendes las reglas del juego, ya sabes de antemano que el detective va a terminar cayendo en la maldad, lo que te quita parte de la tensión y del factor sorpresa. Aunque la película no se me hizo larga ni pesada gracias a su gran atmósfera, tener que pausarla para enterarte del lore le resta algo de fluidez al viaje general.
En conclusión, ofrece un desenlace magnífico. Aunque al principio estaba teniendo algunas dudas sobre cómo cerraría la historia, el plano final en la cafetería lo aclara todo de golpe; ese amago donde por un instante piensas que el protagonista se ha salvado, para luego ver a la camarera coger el cuchillo de forma fría, es una genialidad. Considero que es una obra sobresaliente, que se sostiene por unas actuaciones impecables y un apartado técnico brutal que te absorbe por completo. Por su tremenda dirección, la fuerza de su thriller psicológico y un villano que te deja dándole vueltas a la cabeza durante días, se queda con un sincero y merecido 8.8 (que redondeare a un 9) / 10. Al fin y al cabo, el monstruo real no está escondido en la oscuridad, sino esperando a que alguien encienda una cerilla para salir de tu propia cabeza; y del mismo modo, esta película se te queda grabada en la mente como el agua que se derrama, imposible de limpiar una vez que ha empezado a fluir.