Interstellar
En el vasto mundo cinematográfico, he de admitir que este film es, simplemente el más maravilloso, glorioso, y bello que he visto. El conjunto de características que posee este film lo convierten, en la perfección, o por lo menos, lo más cercano a aquello. Si se definiese con una palabra a este magnífico y magnánimo contenido audiovisual, sería: “Sublime”. Es espléndido todo, desde su apartado visual, hasta las relaciones interpersonales y los diálogos. El humanismo que muestra cada personaje y, lo más importante dentro de este film y el mensaje central: el amor. No tan solo es referible en cuanto al amor romántico, sino que al amor que uno es digno de poseer hacia el estudio de la física, de las matemáticas, de la belleza intelectual. Pero también la maldad como para dejar a todos los humanos en tal situación planetaria. Esto me hace preguntarme si el fin justifica los medios: la hambruna, escasez, muerte de seres humanos a costa de utilizar a otros humanos como objetos en busca de sus fines propios. Son un dilema filosófico (ético, más preciso es) todo el conjunto de actos que realizó el Dr. Hugh Mann y la verdad detrás de sus investigaciones físico-matemáticas-astronómicas.
Mis secuencias favoritas fueron, sencillamente, el acercamiento y adentramiento hacia Gargantúa. Me parece un dato curioso y espléndido que el nobelista de física Kip Thorne haya participado en la producción del film y aportado increíbles efectos a los detalles de física y astronómica aplicados a la película. Tal fue su aporte que el agujero negro que realizaron, fue tan realista que Kip Thorne dio una ‘conferencia’ acerca de la veracidad del agujero negro y el por qué se veía de tal forma y no como la primera fotografía tomada del agujero negro. Simplemente, s u b l i m e. (09/11/24)