Parasite
Parasite es un retrato de cómo funciona realmente la diferencia de clases, la película nunca señala directamente a nadie como “el villano”, pero aun así deja claro que el sistema entero está podrido. Dos familias intentando sobrevivir a su manera, y cómo la desigualdad se mete en cada rincón de sus vidas: el olor, el espacio, las escaleras, la lluvia todo significa algo y no todo se trata solo de dinero, sino de mundos que coexisten sin tocarse, los Park viviendo en su burbuja perfecta y los Kim intentando sobrevivir en el semisótano, demostrando que la pobreza no es falta de esfuerzo, sino un sistema que mantiene a unos arriba y a otros abajo. Los Park no son “villanos”, solo gente tan desconectada que ni siquiera logran percibir la dignidad de quienes trabajan para ellos. La pelicula no sermonea, te hace reír, te tensa, y cuando ya no queda salida, todo explota y ahí entiendes que, en un sistema construido así, la violencia no surge de la nada, es el resultado de años de humillación y de promesas imposibles.
Con el final te das cuenta que salir de esa brecha social es un sueño casi imposible