Michael
Qué belleza.
No habían pasado ni 10 minutos de que había empezado la película y yo ya tenía lágrimas en los ojos.
El cast ha sido perfecto, el guion es bueno, las actuaciones son impecables.
Juliano, quien interpreta al Michael chiquito, es una cosa divina; capturó por completo esa inocencia del Michael en la infancia que todos hemos conocido a través de videos y entrevistas. Nia Long como Katherine Jackson mostró esa calidad de una madre y Colman Domingo, Dios santo, pero qué buen trabajo hizo. Cada que aparecía en escena o escuchaba su voz, me llenaba de enojo y quería que desapareciera. Realmente realizó un trabajo estupendo interpretando a Joe Jackson que me hizo odiarlo.
Honorable mención a Keilyn Durrel Jones como Bill Bray; fue un rayo de luz y un verdadero cuidador para Michael. Las escenas entre él y Jaafar realmente mostraron el vínculo tan especial que hubo entre ellos.
Y finalmente, Jaafar Jackson; si ya estaba fascinada por él, verlo finalmente en pantalla grande logró que esa fascinación solo incrementara. Desde el primer segundo en que apareció como el Michael Jackson joven adulto, hizo que mi corazón saltara de emoción. No miento cuando digo que realmente sentía que a quien estaba viendo era al verdadero y único Michael Jackson. Sus movimientos, sus facciones, los modismos, LA VOZ, dios santo, cerraba los ojos y escuchaba a Michael y al mismo no había necesidad de cerrar los ojos, simplemente escuchabas al real. Su actuación fue fenomenal; estudió sin descanso todo lo que Michael fue y llegó a ser, y se nota al verlo darle vida en la pantalla grande.
Yo amé esta película, significó todo para mí; cantar cada una de las canciones, tanto de los Jackson 5 como de Michael, es una sensación indescriptible.
No importa que opine la crítica, esta película fue hecha con amor y respeto, mostrando ese lado humano de Michael Jackson. Realmente fue ver no solamente a una personalidad, sino a una persona.
Fue como ir a ese concierto de Michael al que nunca tuve la posibilidad de asistir.
Te amo, Michael Jackson, tu legado ha dejado una huella que nada ni nadie será nunca capaz de borrar..