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Brokeback Mountain
Yo ya sabía acerca de la película, los temas que retrataba y cómo los retrataba. Sabía cada escena: inicio, desarrollo y final. Sin embargo, y aún así, el saber solo fue una advertencia de lo mucho que me dolería verla. No puedo poner en palabras lo mucho que me dolió y cómo todos los personajes fueron para mí un dolor de cabeza y un reflejo de mí mismo. Para mí, ver a Ennis fue verme a mí mismo; ver a Jack es lo que me gustaría ser; ver a Alma fue ver mi propio dolor; ver a Laureen fue ver mi propia vergüenza, y ver a Alma Jr. fue ver mi propia realidad. Cada personaje me dolió, desde los principales hasta los secundarios o terciarios.
Hay detalles pequeños que se me hicieron tan tiernos como dolorosos. Ese primer beso que se dieron al reencontrarse tras la montaña: algo totalmente desesperado, donde ninguno quería alejarse del otro y donde Ennis, aunque fue el primero en apartarse por miedo, fue el primero en no querer hacerlo. O el cómo Ennis, luego de conocer a Jack, empezó a decir su nombre completo —Ennis Del Mar— a todos los que conocía por primera vez, algo que al principio de la película no acostumbraba hacer.
If you can't fix it, Jack, you gotta stand it.

