Spirited Away
Nada de lo que sucede se olvida jamás, aunque tú no puedas recordarlo
El Viaje de Chihiro es una obra de arte que trasciende el cine, es una película que no se puede describir con palabras. A pesar de eso lo voy a intentar.
Hayao Miyazaki consigue (para variar) crear un mundo completamente mágico y único, donde no tienes más remedio que sentirte atrapado por su cautivadora atmósfera.
Todos los personajes de fondo, todos los espíritus, los dioses... Son criaturas completamente vivas y únicas con su propia esencia surrealista y personalidad. Cada ubicación de la película, ya sea la casa de baños o los sitios del exterior como las vías del tren, te transportan e introducen en estos escenarios fantásticos repletos de extravagantes habitantes.
Chihiro, nuestra protagonista, se ve envuelta en una situación horrorosa y a lo largo de toda la película sufre un enorme y excelente desarrollo de personaje, que la transforma en una chica fuerte y capaz. Toda la película es un simbolismo de la llegada de la adolescencia y el crecimiento de la pequeña Chihiro, quien tiene que abandonar su antigua escuela para dar paso a una nueva vida. Al inicio vemos como rechaza este cambio pero a lo largo de la película madura y vemos ese cambio dentro de ella. Me gustan especialmente las escenas en las que Chihiro, saturada por todo lo que sucede se pone de cuclillas hecha una bola al borde del llanto, eso es una reacción muy humana y real, sobretodo para una niña, y a lo largo de la película deja de hacerlo y empieza a confrontar sus problemas cara a cara.
Otro aspecto que para variar es excelente es la banda sonora del maestro Joe Hisaishi, toda la música de la película es excelente y la puedes escuchar por separado y disfrutarla muchísimo, sin embargo, cuando los escuchas implementadas en la película su magia se eleva en gran medida. Otra actuación estelar del mejor compositor de bandas sonoras (mi goat).
En conclusión, El Viaje de Chihiro es arte, seguimos el viaje espiritual de nuestra protagonista y como madura y crece como persona, rodeada de un elenco inmenso e inmejorable de personajes mágicos y variopintos.
No me enrollo más porque podría hacer un libro hablando de cada personaje individualmente.