Devs
Una manifestación absolutamente sobresaliente de la mezcla entre una ciencia ficción minimalista de intenciones grandilocuentes, y un terror lento y progresivo fuente de un cúmulo de tensión efectiva y punzante. Esta original miniserie juega con algunos de los conceptos físicos más interesantes, rompiendo los límites que nuestra realidad les establece para alcanzar ciertas reflexiones filosóficas y zonas emocionales innovadoras con cada episodio, superándose a medida que avanza y llegando a abarcar la omnipotencia con su suspense.
“Devs” es una serie creada por el fascinante escritor y director, Alex Garland, y no me podría haber dejado más maravillado con el trato que le da a una realidad conocida que se enfrenta a lo desconocido. Se siguen unos raíles que se desvelan prácticamente desde un comienzo, revelando una trama intrigante por medio del misterio que, aunque se muestre tal y como es la mayoría del tiempo, no pierde su aspecto inquietante. Inquietan las motivaciones de sus personajes; inquieta lo que se puede llegar a cometer con tal de guardar el secreto de un proyecto que reforma nuestra percepción de la realidad; inquieta la magnitud de lo mostrado y cómo supera a la raza humana; pero, sobre todo, inquieta el hecho de no saber a dónde se dirige nuestro personaje principal y dónde finalizará su búsqueda de la verdad.
Para poner en contexto, "Devs" narra la historia de una chica (Lily) cuyo novio desaparece tras ser admitido por parte de su misma empresa en un proyecto conocido como "Devs". Nadie conoce la naturaleza de ese proyecto o su finalidad, únicamente los que se encuentran trabajando en él, y les tienen prohibido contar lo que sucede tras las puertas del lugar en el que se desarrolla. Una vez pasan 24 horas desde su desaparición, el novio aparece frente a una enorme figura de una niña situada en la entrada de la empresa y se quema vivo. La protagonista solo observa un vídeo de este suceso y, posteriormente, el cadáver calcinado frente a la figura. Todo es realmente sospechoso, por lo que dará comienzo una búsqueda de respuestas que, giro tras giro, se acabará centrando en la misma pregunta. ¿Qué es y para qué sirve el proyecto "Devs"?
El proyecto, a mis ojos de espectador, comienza siendo el intento exitoso de computarizar la realidad con el objetivo de aplicar un algoritmo que analiza las relaciones causa-efecto para observar el pasado a través de una pantalla y, con ello, predecir el futuro. Vemos cómo parte de esta idea, desvelando progresivamente las motivaciones que llevaron a la creación del ambicioso proyecto, se desarrollará con el paso del tiempo valorando las diferentes teorías físicas que lo podrían hacer funcionar, y los resultados que otorgará, transformando una herramienta hecha para conocer en un camino cortado en lo desconocido.
Lo que se descubre en los últimos capítulos es que un desgraciado acontecimiento cambia el transcurso de los hechos, y el futuro a partir del mismo se nubla y es imperceptible, lo que nos hace cuestionarnos su porqué hasta que llega el momento de presenciarlo. Es la muerte de Lily; la muerte de Lily supone un fallo en el sistema digital que nos guía hacia el futuro como si se tratase del ser omnisciente que ha escrito nuestro destino e historia. No se sabe la razón; solo se sabe que ocurrirá, así que se nos mantendrá en el borde de nuestros asientos, ansiosos por degustar lo que la mentalidad de Alex Garland nos tiene preparado.
Se nos pone en pantalla cómo transcurrirán los momentos previos a su muerte según la tecnología que les permite ver el futuro, y debería suceder lo mismo minutos después. Ahí es cuando Lily cambia la historia; decide desobedecer lo que le ha mostrado el sistema, cometiendo lo que comparan con el "pecado original". Eso es lo que produce que el sistema se nuble y no sea capaz de mostrar más el futuro, puesto que Lily ha hecho gala de su libre albedrío y ha desecho el plan que se ha construido con el fin de seguir un orden.
Todo esto parece familiar. Seguir un orden natural, la desobediencia... como el mismo jefe de la empresa "Amaya" de la serie dice, el proyecto se basa en Dios; en alcanzar su omnipotencia o simularla por medio de la tecnología y lo digital. Me resulta impresionante que este haya sido el punto al que se va a parar, pues se llega hasta un nivel casi incontrolable en el que el ser humano no puede hacer más que observar para ver qué sucede, empleando el concepto del multiverso para dictar realidades inabarcables de infinitos cambios. No depende de él, hasta que se comete la desobediencia, y cambia el sistema. Con ello se desacredita, en parte, la teoría del determinismo por medio de una constante sucesión de causas y efectos de las mismas. Nuestra vida depende de nuestras decisiones, y esas decisiones marcan el camino hacia lo que será nuestro progreso o nuestro descenso. No puede estar escrito, pero somos lo suficientemente influenciables como para observar algo que nos enseña que sí por medio de cálculos y algoritmos y seguirlo ciegamente, sin darnos cuenta de que el sistema nos controla porque le dejamos, y no porque sea más poderoso que nosotros.
La totalidad de este proyecto se desenvuelve siguiendo su dinámica de revelación tras revelación, y acompañado de giros emocionales, violencia chocante, tensión aguda, y una dirección que hace que todo sea, cuando menos, preciso y exacto, tenemos ante nosotros una serie en la que cada capítulo vale oro y que no deja de asombrarnos. Asimismo, teniendo en cuenta todo su transcurso, nos veremos reflexionando profundamente sobre la naturaleza de nuestras decisiones, lo que está verdaderamente predeterminado, la posibilidad de que existan múltiples universos, de los límites de la tecnología, y de aquellos que nos guían hacia un futuro incierto movidos por su ego y motivaciones personales más que por la esperanza de conseguir un mundo mejor.
Se critica duramente a estos últimos por medio del personaje de Forest, el jefe de la empresa. A fin de cuentas, lo que le llevó a dar comienzo a “Devs” fue la muerte de su hija y esposa, creando algo para satisfacer su deseo de regresar, de alguna manera, a estar con ellas. Deja que una máquina aprenda del pasado para que sea capaz de predecir el futuro, pero un aparato así debería estar controlado por alguien que, de por sí, conozca el pasado y las consecuencias de su gran innovación, o el poder que “Devs” es capaz de otorgarle se vería empleado de mala manera.
Son aquellos que no saben del pasado los que nos conducen hacia el futuro, y solo nos esperan desgracias viniendo de este hecho.
A pesar de enfocarse en todo lo tecnológico y en lo que supone un invento de esa relevancia, no solo se queda ahí, sino que muestra, a través de la mirada de Lilly, su ex-novio y amigo Jamie, y dos individuos de edades separadas que trabajan en el proyecto, las consecuencias de su desarrollo: los secretos que se deben guardar, las exigencias de Forest a la hora de emplear teorías físicas, las conexiones sentimentales que llegarán a interponerse en el avance del proyecto, la frustración de que te lo arrebaten todo cuando crees sentirte completo, etc. De esta manera, contamos con una narrativa verdaderamente completa que permanece estableciendo vínculos hasta que se concluye todo con un final de lo más satisfactorio y acertado, además de filosófico.
Debo destacar la interpretación de Sonoya Mizuni como Lily dada su absoluta entrega al papel, la de Nick Offerman por cómo captura la esencia de alguien dolido aunque con la esperanza de solucionar ese dolor por medio de la tecnología, y la de Alison Pill como Katie, una de las jefas del proyecto “Devs”, mostrando la intelectualidad digna del personaje por medio de su expresión, insinuando que siempre sabe lo que va a venir después. Su cinematografía tiene momentos de pura brillantez, con un uso de las luces impresionante presente en cualquier escena en interiores (la luz amarilla es preciosa), y su banda sonora siempre sabe donde apuntar, capturando esa esencia de ciencia ficción leve aunque tremendamente singular que se transmite de por sí con su trama.
He adorado lo que “Devs” tiene para ofrecer. Es una miniserie que no dudaré en revisitar por cómo me ha mantenido interesado gracias a lo que se cuenta en todo momento. Se toman unas decisiones narrativas tan excepcionales y acertadas que no podía hacer más que emocionarme cada vez que veía el nombre de Alex Garland al acabar un episodio. Este escritor y director ha sido capaz de congeniar conceptos físicos apasionantes con un suspense que se mete entre tus huesos y no deja de producirte admiración. Es una creación que he disfrutado hasta su último minuto, y me ha dejado dándole vueltas a muchas de sus escenas por la inteligencia con la que están ideadas y lo bien escritos que están sus personajes.
Una miniserie de lo más inquietante y medida que nos conciencia de nuestras decisiones y que trata con el dolor de una forma realmente peculiar. Se crean conexiones sentimentales que no esperaba y acierta con cada decisión de guion. Avanza sobre los raíles de una ciencia ficción intrigante que nunca sabes adónde irá a parar, y ese hecho no deja de atormentarte, conduciéndote por lo que ya sabes con el objetivo de preparar el terreno de forma deslumbrante para lo que no.
Todo está preestablecido, pero ¿y si en realidad solo aparenta estarlo? ¿Estamos dejando que las máquinas nos controlen?
10/10 👧🏼⌨️🖥️🔥📱🚙
“Pero ya estaba predeterminado.”
“¿Qué estás comprobando, si los railes siguen en su sitio?”
“Todo es causa y efecto.”
“El problema de los magnates tecnológicos es que se vuelven unos fanáticos, y acaban creyéndose mesías.”
#series#disney +